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martes, 8 de mayo de 2012

Colitis nerviosa o Síndrome del colon irritable

Síntomas y causas:
La colitis es una mezcla de problemas orgánicos y psicológicos.
El intestino, llamado también "el segundo cerebro", es con frecuencia el lugar de las tensiones, preocupaciones, objeto simbólico para almacenar los problemas cotidianos.
La Colitis se presenta con contracciones en el colón acompañadas por inflamación local. Es un producto de trastornos nerviosos, cansancio, ansiedad, preocupaciones, dolores, ruido, gente problemática en nuestro entorno. 

Los síntomas más comunes son:

- desequilibrio nervioso
-dolor abdominal
- estrés emocional
- movimientos intestinales irregulares
- hinchazón
- estreñimiento
- diarrea ya veces terco.
Otros signos pueden ser heces secas cubiertas de moco, tal vez, defecación difícil y hemorroides, trastornos del hígado.

Estos los síntomas físicos puden afectar gravemente a la vida social de la persona y empeorar aún más su malestar psicológico. La persona con este trastorno, sabiendo que en ciertas situaciones puede llegar a sufrir un ataque de colitis, anticipa esa experiencia tan desagradable y a veces embarazosa, lo cual produce un estado ansiedad (ansiedad anticipatoria) que no hace más que crear estrés hasta el punto de "autoprovocarse" un ataque de colitis. Todo esto la persona lo interpreta como una confirmación de sus previsiones catastróficas y de ahí un círculo vicioso que, en muchos casos, acaban con una Conducta evitativa, lo cual hace que el sujeto se sienta aún peor y entre en una espiral de frustración-depresión-ansiedad-baja autoestima.

Tratamiento del colon irritable (colitis nerviosa) en psicoterapia


Componentes del modelo conversacional:


                                                                                                                                                                                                1. Racional (explorar):

Un objetivo importante de la terapia es detectar las dificultades interpersonales en la vida del cliente que pueden ser responsables del evento o del mantenimiento de los síntomas. El terapeuta trata de proporcionar al paciente un enfoque racional haciendo hincapié en la importancia de vincular los síntomas emocionales (o somáticos) o dificultades en los problemas interpersonales. 

2.Comprensión compartida:
Una de las principales tareas del terapeuta es tratar de entender lo que el cliente está experimentando y sintiendo.

3. Quedarse con los estados de ánimo y experimentarlos:
Centrarse en el "aquí y ahora".Esta técnica consiste en centrarse en lo que el paciente experimenta durante la entrevista. En lugar de hablar de los sentimientos de una manera abstracta hay un intento de recrear o facilitar la verdadera expresión en la inmediatez del entorno terapéutico.

4. Centrarse en los estados de ánimo difíciles:
- "Estado de la mente oculta" ) se refiere a dos situaciones en la terapia. La primera ocurre cuando un paciente expresa claramente una emoción particular, como la ira, pero no es consciente de estar enojado. La segunda situación se produce cuando el cliente es abiertamente anafectivo, pero desde una perspectiva racional (es de esperar que en cambio tenga fuertes sentimientos). En el primer caso, el terapeuta puede abordar la cuestión del estado de ánimo oculto por una intervención basada en el reconocimiento de las señales verbales y no verbales en el paciente y el contraste entre ellos y lo que el cliente está diciendo. En el segundo caso, el cliente puede parecer tranquilo o indiferente hablando de algo de gran significado emocional y el terapeuta puede comentar sobre esto.

5. La adquisición de conocimientos:
Hipótesis explicativas por parte del terapeuta sobre ciertos patrones de repetición de conductas inadaptadas por parte del cliente. El terapeuta trata de relacionar la conducta del paciente a un determinado tipo de dificultad o conflicto. Esto proporciona una oportunidad a través de la cual los conflictos pueden ser reconocidos y explorados. También puede conducir a otras formas de abordar los problemas subyacentes.

6. Los cambios:
A medida que la terapia evoluciona, el cliente puede tener la oportunidad de confrontar o experimentar estados de la mente de una forma nueva y el terapeuta debe reconocer y promover estos cambios. El cliente, por ejemplo, puede ser capaz de compartir el estado de ánimo de tristeza o ser capaz de experimentar ira sin perder el control.