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martes, 30 de septiembre de 2014

Depresión



Este elocuente vídeo realmente describe muy bien lo que vive y siente una persona que convive con ese "perro negro" que se llama depresión.

lunes, 31 de marzo de 2014

¿QUÉ ES LA TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL?




La psicoterapia cognitivo-conductual tiene un enfoque muy práctico y concreto hacia los problemas psicológicos. Su objetivo principal no es tanto entender por qué alguien cayó en depresión, por jemplo, sino lo de proporcionar herramientas y estrategias para gestionar y resolver los síntomas y el riesgo de recaída .

La secuencia de las sesiones incluye una primera fase de evaluación de la sintomatología,la personalidad y la situación general de la persona.

En la segunda fase, llamada de "tratamiento activo", el terapeuta guía al paciente en un proceso de aprendizaje de técnicas de comportamiento (qué hacer, qué no hacer, cómo hacerlo) y cognitiva (reconocer y cambiar una manera de pensar contraproducente). 
En esta fase, el terapeuta y la persona que cooperan de forma continuada: el terapeuta introduce y enseña técnicas, explica por qué son eficaces, cómo ponerlas en práctica, cómo corregir errores de ejecución iniciales inevitables. La persona escucha, analiza, compara, toma nota de la tendencia de los síntomas, pero sobre todo trata de poner en práctica las técnicas, en la consulta del terapeuta, pero sobre todo fuera de sesión:con  ejercicios diarios en su entorno para luego comentarlos resultados con el terapeuta, junto con las dificultades y éxitos. 

Por lo tanto, la terapia continúa entre una sesión y otra a través de
la aplicación de las "tareas", un componente indispensable de la psicoterapia cognitivo-conductual.

Esto es muy útil, en cuanto no solo obligan a la persona a participar en el proceso de cambio (lo que es el primer paso importante hacia la mejora), sino que también contribuyen a dar una ayuda concreta e inmediata en la comprensión de cómo su problema afecta negativamente en su vida y aprender soluciones efectivas.

El tercer y último paso es el seguimiento durante unos meses la capacidad de la persona de poner en práctica lo que ha aprendido por su cuenta, hasta el momento en el que, de acuerdo con el terapeuta, se decide que el proceso terapéutico ha finalizado.

La terapia cognitivo-conductual, por su enfoque muy práctico dirigido a solucionar el problema y por el compromiso e implicación activa que se pide al paciente, es una válida alternativa a los tratamientos farmacológicos.


lunes, 24 de marzo de 2014

Terapia de Grupo para la Depresión Postparto



GRUPO TERAPEUTICO
 
            DEPRESION POSTPARTO




Terapeuta Sonja Sampaolesi
APP Atención Psicológica y Psicoterapéutica


 
El embarazo, el parto y el postparto son periodos muy especiales para la mujer, que suelen caracterizarse por cierta vulnerabilidad. Es totalmente normal que la recién mamá se sienta desbordada al tener que enfrentarse a toda una serie de cambios, tanto a nivel físico, como emocional y social. 
Cuando todas estas novedades suponen para la mujer un estado de sufrimiento que conlleva problemas personales, de pareja o familiares estamos ante una condición patológica denominada Depresión Postparto.
Ésta se puede presentar de forma más o menos grave. Con la ayuda de un tratamiento terapéutico puede ser una condición transitoria, de lo contrario podría convertirse en un estado de malestar crónico.  




La TERAPIA DE GRUPO permite a las mamás:
  • Reducir el aislamiento
  • Recibir información sobre la depresión postparto y el postparto en general (psicoeducación)
  • Sentirse comprendida y valorada
  • Centrar la atención en sí misma y en sus necesidades básicas
  • Tener más esperanzas en el futuro
  • Intercambiar recursos para enfrentarse a esta situación



Grupo abierto, mínimo 5 personas.
Sesiones semanales de 1 hora y 1/2.
Precio: 120€/mes (4 sesiones)

Para más información y reserva de plaza, contactar  con Sonja Sampaolesi  
T/608. 236. 042 
info@serviciosapp.com c/Bertrán, 2 08023 Barcelona www.serviciosapp.com
www.facebook.com/psicologobarcelona

martes, 25 de febrero de 2014

BURN-OUT: cuando el trabajo quema


El término burn-out, que se puede traducir como " quemado "," agotado ",  se utiliza para definir un síndrome cuyos síntomas testimonio de la aparición de una patología conductual.
Tendencialmente, cuando hablamos de burn-out nos referimos a una patología que suele afectar a personas con  profesiones con un alto contenido relacional , como  profesores, educadores, trabajadores sociales, psicólogos, médicos, enfermeros, et. Eso se debe al hecho el hecho de exponerse constantemente al contacto con las emociones. Pero, cada vez más, este tipo de patología (con sus síntomas en las personas y sus consecuencias en el trabajo) se ha extendido a cualquier tipo de trabajo.

CAUSAS
en concreto el burn- out deriva de una condición de estrés "negativo " que se convierte en crónica.

De hecho , frente a determinadas exigencias medioambientales (o psicológicas ) nuestro cuerpo se activa para responder (respuesta de "lucha o huida") . Esto es parte de una dinámica normal y saludable de activación y relajación, que podría denominarse estrés "positivo" . El estrés es una respuesta específica del organismo a la estimulación por factores internos o externos , a través de la cual la persona busca restaurar su equilibrio normal .

El burn-out en cambio, es un tipo de respuesta emocional del organismo, que, si bien adopta las medidas normales del estrés , se encuentra con la pérdida de la " sincronía " entre el estado de activación y la necesidad de responder al medio ambiente  a través de mecanismos patológicos . 
La persona entra en un estado de hiperexcitación que se caracteriza por tensión muscular y dificultad psicológica para concentrarse, ansiedad, apatía,indiferencia, el cinismo,inquietud ...


¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?


  1. El AGOTAMIENTO FÍSICO Y EMOCIONAL: derivan de la sobrecarga emocional, es decir, la implicación emocional excesiva del operador que se siente abrumado por las demandas que otros imponen a él. El individuo se siente vacío, carente de energía y tiene la sensación de ansiedad por no ser más capaz de dar algo a su trabajo. La sensación es la de estar emocionalmente agotado de su trabajo y anulado, debido a un agotamiento de la relación emocional con los demás.
  2. La DESPERSONALIZACIÓN, se presenta como una actitud de distanciamiento y rechazo ( respuestas conductuales negativas y bordes ) a sus compañeros, clientes, pacientes, etc.
  3.  La REDUCIDA REALIZACIÓN PERSONAL  es la percepción de su propia insuficiencia en el trabajo. Uno experimenta una caída en la autoestima y un aumento en el sentimiento de fracaso en su trabajo. Como una de las maneras de protegerse del burn-out es evitar las relaciones, una de las consecuencias es la tendencia a reducir el contacto con otras personas al mínimo necesario para realizar el trabajo .


Además de los síntomas principales descritos anteriormente, también es posible identificar los síntomas específicos de este síndrome, que se pueden agrupar en tres categorías principales :

COGNITIVO-EMOCIONAL (cómo pensamos y sentimos):
angustia
temor o pánico, 
sensación de vacío, 
culpa 
insuficiencia 
estados ansioso - depresivos,
desconfianza (llegando a reacciones paranoides), 
desmotivación 
baja autoestima,
cinismo.                                                                        

CONDUCTA
resistencia a ir a trabajar , 
retrasos y absentismo
evitar relaciones interpersonales
ira, o por el contrario , seriedad excesiva; 
rigidez de pensamiento (reduce la creatividad)
culpar a sus compañeros/jefes/clientes
tabaquismo, 
abuso del alcohol
abuso de fármacos o drogas.

FÍSICOS
fatiga, 
trastornos gastrointestinales, 
taquicardia,
náuseas,
insomnio,
dolor de cabeza, 
disfunción sexual,
trastornos de la piel, 
trastornos del apetito .

El burn-out es una patología que puede tener consecuencias graves sobre el individuo. Pide ayuda a un profesional de la psicología.

Sonja Sampaolesi psicóloga psicoterapeuta del equipo de APP Atención Psicológica y Psicoterapéutica

viernes, 9 de noviembre de 2012

TRASTORNO POR ESTRÉS POST-TRAUMÁTICO



Desde APP queremos expresar nuestro pésame a las familias de las cuatro jóvenes fallecidas en trágica fiesta de Halloween el 1 de Noviembre en Madrid y transmitir nuestro afecto a los heridos y supervivientes que durante la avalancha humana vivieron una experiencia altamente traumática. 


Por ese motivo, hemos decidido escribir este artículo en el hacemos una pequeña aproximación al trastorno por estrés post-raumático y en el que los supervivientes de catástrofes, accidentes o agresiones pueden sentirse identificados.



El estrés post-traumático es un conjunto de síntomas derivados de la vivencia (directa o testimonial) de una situación en la que el sujeto ha sido agredido físicamente o ha visto en peligro su vida o la de otra persona. Durante la vivencia de experiencias traumáticas se experimenta miedo intenso, horror o/y indefensión y como consecuencia puede desarrollarse este trastorno.

El trastorno por estrés post traumático se caracteriza por los siguientes síntomas:

  1. La experiencia traumática es revivida intensa y frecuentemente por el sujeto en forma de recuerdos, imágenes y pesadillas involuntarias. El superviviente recuerda en contra de su voluntad todo tipo de detalles; olores, sensaciones corporales, colores, etc. 
  2. El superviviente tiende a evitar lugares o actividades asociados a la experiencia traumática, así como hablar acerca de lo sucedido. 
  3. El sujeto presenta dificultades de concentración, irritabilidad, alteración de sueño, sensación de descontrol respecto a su futuro, sentimientos de tristeza, culpa, miedo intenso, percepción de un mundo altamente peligroso y reacciones de ansiedad ante determinados estímulos.


La duración mínima de los síntomas anteriormente descritos debe ser de un mes. En función de la duración de estos síntomas se diferencian tres subtipos; Agudo, crónico y de inicio moderado. 
En la mayoría de los casos los síntomas aparecen durante los tres primeros meses tras la experiencia traumática, sin embargo entre el 30% - 50% de los casos presentan un inicio tardío, pudiendo pasar años hasta que el trastorno se manifieste. 

Las personas que han experimentado un trauma tienen más posibilidades de sufrir depresión y ataques de pánico al exponerse a situaciones que el sujeto pueda relacionar con la experiencia traumática.  

Los estudios científicos acerca del desarrollo y mantenimiento del trastorno por estrés postraumático identifican como elemento de protección de las victimas la existencia de una la red de apoyo familiar-social fuerte y mantenida en el tiempo y los rasgo de personalidad propios (Echeburúa, E 2005). El acompañamiento de la familia y amigos se convierte en algo esencial, así como los recursos personales de las victimas para afrontar situaciones adversas. 
Son especialmente vulnerables los niños, los adolescentes y los ancianos. 

A continuación describimos algunas recomendaciones para el acompañamiento emocional en las primeras fases de una persona que ha sufrido una experiencia traumática:
  • Proporcionar información sobre lo sucedido a demanda. No proporcionar detalles escabrosos y limitar la exposición de imágenes o escenarios relacionados con el trauma.
  • Facilitar el acceso a ceremonias y rituales de duelo que se desarrollen sobre la tragedia. 
  • Facilitar el acceso a los profesionales de la Salud Mental.
  • Facilitar el llanto y un espacio intimo para la expresión de las emociones (sin atosigar, respetando los tiempos de cada persona).
  • Ayudar a identificar los síntomas psico-emocionales derivados de la vivencia traumática.
  • Empatizar y escuchar activamente al superviviente.
  • Evitar el aislamiento de forma respetuosa, ofrecer apoyo incondicional y mantenerlo en el tiempo.
  • No actuar como si nada hubiera sucedido, pero facilitar en la medida de lo posible  la vuelta a la rutina diaria. 


Desde de la psicología existen tratamientos específicos para abordar el trastorno por estrés post traumático.

Algunos de los que han demostrado su eficacia son:
  • EMDR: Se trata de un método psicoterapéutico desarrollado para reducir la sintomatologia derivada de situaciones traumáticas. (Más información en: http://www.emdr-es.org)
  • Psicoeducación: Entender por parte del superviviente los mecanismos y los síntomas derivados de una experiencia traumática.
  • Técnicas cognitivo-conductuales: entre ellas el entrenamiento en relajación, la exposición controlada a las situaciones temidas y evitadas, abordaje de la culpabilidad, de los pensamientos catastróficos, de la vivencia de indefensión y descontrol emocional, etc. 
  • Grupos de apoyo mutuo: El trabajo en escenario de grupo, disminuye la vivencia de soledad y facilita la interacción social. Siendo un tratamiento complementario muy recomendable. 



Finalmente despedirnos con un fuerte abrazo a todos aquellos que han sufrido experiencias traumáticas y recordarles que es posible pasar de víctima a superviviente.

El Equipo de APP

miércoles, 23 de mayo de 2012

UNA AYUDA PARA PAPÁ Y MAMÁ


       


           ESCUELA DE PADRES

PONER LIMITES: UNA FORMA DE DAR AMOR Y EDUCAR A NIÑOS SANOS Y RESPONSABLES     
Poner límites es dar seguridad y fomenta la adquisición de habilidades sociales eficaces.                                                   
                                                               


                
                                                               

SER UNA MAMÁ FELIZ: MI BIENESTAR SERÁ UN ACTO DE AMOR PARA MI HIJO
Grupo terapéutico de madres que necesitan un apoyo para superar sus dificultades y quieren aprender a disfrutar de su bebé.

                         
                     


Grupos abiertos, mínimo 5 personas.
Sesiones semanales de 1 hora y media. 
Para más informaciones y reserva de plaza, contactar con 
Sonja Sampaolesi T/608.236.042
 info@serviciosapp.com  www.serviciosapp.com
c/Betran, 2 08023 Barcelona



En APP Atención Psicológica y Psicoterapéutica disponemos de más servicios: Terapia Individual, de Pareja, Familiar y de Grupo. Ciclos de Talleres temáticos. ¡Infórmate!

viernes, 18 de mayo de 2012

Duelo Normal y Duelo Complicado: ¿cómo reconocerlos?


El duelo es un proceso en parte natural, como la muerte misma, y ​​en parte es el resultado de una necesidad evolutiva que nos "obliga" a romper los vínculos con las personas importantes para nosotros.

La pérdida de una persona con la que teníamos una estrecha relación de afecto, es un reto muy difícil para nuestra adaptación como seres humanos. En general, nuestra respuesta a esta separación definitiva está representada por un conjunto de reacciones que se denominan  estrés por separación: el llanto, ciertos trastornos de conducta, la añoranza de un ser querido, ansiedad, insomnio, pérdida de apetito, tensión muscular, en algunos casos incluyen falta de respiración, taquicardia, trastornos digestivos, etc.
Aunque estos síntomas ponen a dura prueba nuestro equilibrio, así como nuestro bienestar, lo que hace aún más complicado el proceso de duelo es que los seres humanos tienden a buscar un significado en el fenómeno de la muerte. Así que la muerte se convierte, no sólo en un hecho puramente biológico al que debemos someternos, sino también en un catalizador para la construcción de nuevas significados.
El ser humano tiene la tendencia a organizar sus experiencias de forma "narrativa", es decir, construye explicaciones que pueden dar sentido a las transiciones problemáticas de nuestra vida. En el caso de la muerte, tratamos de darnos una explicación de esta pérdida que pueda ser compatible con nuestro sistema de creencias y pueda mantener un sentido de continuidad con la persona desaparecida. Sin embargo, la muerte pone a dura prueba nuestra capacidad de construir una narrativa coherente. 
Sin lugar a dudas, la tarea más difícil es ganar una nueva perspectiva sobre nuestro punto de vista que integre la pérdida de un ser querido con la realidad de un mundo que será diferente para nosotros.
Empezará, pues, un proceso en algunos casos largo y doloroso, que termina con la confirmación o la destrucción y la reconstrucción de nuestros patrones de pensamiento. 

Dichos patrones no se refieren solamente a nuestra comprensión del mundo, de la vida y las relaciones, sino que también incluye la idea que tenemos de nosotros mismos. La pérdida de un ser querido, conlleva no sólo la falta de un afecto, sino también de un "testigo" íntimo de nuestro pasado (parejas, padres, hermanos, abuelos, amigos), que puede llegar a debilitar profundamente nuestra auto-definición. Lo mismo sucede en caso de pérdida de un hijo, es decir un "testigo de nuestro futuro”. La percepción es que, además de la pérdida de un amor, hay también la pérdida de un papel. De repente tenemos que encontrar un lugar nuevo que ocupar en nuestro mundo, con un nuevo significado.
Otras complicaciones se producen en  caso de muertes traumáticas que alteren el "orden natural" (muerte de niños, jóvenes, suicidio, homicidio). Lo que hace aún más difícil la re-adaptación del sobreviviente son los recuerdos relacionados con el episodio de la muerte, que adoptan la forma de imágenes, sensaciones y emociones disociadas y fragmentadas. El resultado es una cierta susceptibilidad a los recuerdos intrusivos que se alternan a la evitación de los mimos, que pueden durar incluso años y nos resulta difícil integrarlos en la narrativa consciente de de nuestras vidas. Es también posible que esta experiencia traumática destruya permanentemente  nuestro sentido de seguridad, de predicción, de confianza y el optimismo.

Un DUELO NORMAL es un proceso que generalmente pasa por tres etapas:
  1. Evitación: como una reacción a la dificultad de asimilar la idea de la pérdida de un ser querido. Se manifiesta con síntomas físicos como dolor, entumecimiento o mareo, sensación de disociación con respecto al contexto, etc.
  2. Aceptación: aparece poco a poco, después de muchos días de la muerte, cuando la persona comienza a darse cuenta de que a partir de ahora tendrá que vivir sin la presencia del ser amado. Sobre todo al principio, esta toma de consciencia convive con momentos de negación en los que se "olvida" que esa persona ya no está viva. Aquí es donde nos parece ver a nuestra querida por la calle o, si suena el teléfono, creemos que es él / ella. En esta fase pueden aparecer emociones como la tristeza (con un real cuadro depresivo), la culpa (de lo que podríamos haber hecho mientras él estaba vivo, por las cosas malas que hicimos, por lo que podíamos hacer para salvarla); ira (hacia aquellos que causaron la muerte, que para algunos será Dios, la naturaleza, los médicos, etc.) hasta llegar a sentir un verdadero sentimiento de injusticia (en los casos de muerte violenta o negligencia).
  3.  Acomodación: a medida que la persona recupera el equilibrio y se relaciona mejor con sus emociones, comienza a ver las cosas desde otro punto de vista. En esta etapa el individuo trata de hacer frente al cambio que implica el nuevo sistema de creencias. 
La duración de cada una de estas fases, así como la del proceso de duelo en general, es muy personal. Cada uno de nosotros puede tardar más o menos tiempo y, aunque la sociedad a menudo parece no aceptar demasiado tiempo, tenemos que darnos todo el espacio necesario para procesar una pérdida.Sin embargo, es importante distinguir un DUELO NORMAL de un DUELO COMPLICADO, puesto que el segundo caso (con mayor urgencia que en el primero) requiere la intervención de un profesional que ayude y acompañe a la persona en este difícil camino. De no ser así, podría convertirse en un estado de malestar crónico.

DUELO COMPLICADO
En los casos de duelo complicado el sentido que la persona da a su vida, sin la persona fallecida, se ve tan comprometido que no se puede integrar y procesar la pérdida y seguir adelante. En estos casos, la muerte de un ser querido no sólo es profundamente triste, sino que también llega a perturbar el sentido de quiénes somos, de nuestros proyectos y nuestra relación con el mundo.

¿Cómo reconocerlo?
  • Pensamientos intrusivos sobre el difunto               
  • Sentimientos de añoanza de un ser querido           
  • Búsqueda de la persona fallecida                                 
  • Soledad excesiva desde la muerte(Estos 4 síntomas por lo menos durante 6 meses)
  • Falta de objetivos, sensación de inutilidad respecto al futuro
  • Sensación de desapego o ausencia de reacciones emocionales
  • Dificultad en el reconocimiento de la muerte (incredulidad)
  • Sentir que la vida no tiene sentido
  • Sensación de que, con esa persona, murió una parte de nosotros
  • Visión derrotista del mundo (sensación de pérdida del control, confianza y seguridad)
  • Hacer propios los síntomas o la conducta destructiva de la persona fallecida
  • Irritabilidad excesiva, amargura o angustia relacionadas con la muerte

En general, la falta de un apoyo en los casos en que la persona lo necesita, puede causar problemas significativos en áreas importantes como las sociales, ocupacionales, y otras esferas del funcionamiento del individuo. Por esta razón es importante buscar ayuda y una guía en un momento tan difícil en nuestra vida, en el cual no tenemos todos los recursos con los que podíamos contar antes para hacer frente a las dificultades. Una ayuda importante nos podrá llegar de nuestra red social (familia, amigos, comunidad) y de profesionales como los psicólogos, que nos acompañarán en un proceso terapéutico trabajando juntos para elaborar el duelo.

martes, 8 de mayo de 2012

Colitis nerviosa o Síndrome del colon irritable

Síntomas y causas:
La colitis es una mezcla de problemas orgánicos y psicológicos.
El intestino, llamado también "el segundo cerebro", es con frecuencia el lugar de las tensiones, preocupaciones, objeto simbólico para almacenar los problemas cotidianos.
La Colitis se presenta con contracciones en el colón acompañadas por inflamación local. Es un producto de trastornos nerviosos, cansancio, ansiedad, preocupaciones, dolores, ruido, gente problemática en nuestro entorno. 

Los síntomas más comunes son:

- desequilibrio nervioso
-dolor abdominal
- estrés emocional
- movimientos intestinales irregulares
- hinchazón
- estreñimiento
- diarrea ya veces terco.
Otros signos pueden ser heces secas cubiertas de moco, tal vez, defecación difícil y hemorroides, trastornos del hígado.

Estos los síntomas físicos puden afectar gravemente a la vida social de la persona y empeorar aún más su malestar psicológico. La persona con este trastorno, sabiendo que en ciertas situaciones puede llegar a sufrir un ataque de colitis, anticipa esa experiencia tan desagradable y a veces embarazosa, lo cual produce un estado ansiedad (ansiedad anticipatoria) que no hace más que crear estrés hasta el punto de "autoprovocarse" un ataque de colitis. Todo esto la persona lo interpreta como una confirmación de sus previsiones catastróficas y de ahí un círculo vicioso que, en muchos casos, acaban con una Conducta evitativa, lo cual hace que el sujeto se sienta aún peor y entre en una espiral de frustración-depresión-ansiedad-baja autoestima.

Tratar la depresión sin fármacos: ¿es posible?


Hoy en día se utilizan cada vez más medicamentos como antidepresivos, ansiolíticos o anfetaminas, con extrema superficialidad. Se los consideran una "ayuda" para resolver problemas en un momento dado. Por otra parte, hoy se habla de la depresión y de tristeza, creyendo que son la misma cosa, por lo que se utilizan medicamentos para ambas situaciones. 

La tristeza suele estar relacionada con la vida cotidiana y sus dificultades, es un estado que se produce con posterioridad a la separación, fracasos, estrés. La depresión es más bien un estado más persistente, que se une y afecta a muchas esferas de la vida del sujeto, creando dificultad para concentrarse, pensamientos negativos, insomnio, pérdida de apetito, pérdida de interés y baja autoestima.

Tal vez no todo el mundo sabe que estos medicamentos sólo actúan sobre los síntomas específicos, por lo que en este caso, disminuyen la ansiedad o sentimientos de depresión, pero sin resolver el "qué" nos está causando el malestar.
La atención a nuestras vidas, es decir, su valor es lo que la Psicología de la Salud considera que es esencial mantener un equilibrio saludable! Entender lo que nos hace mal para evitarlo, que a menudo se identifican con problemas en la pareja, problemas familiares, dificultades en las relaciones, dudas sobre a dónde ir y cómo dirigir nuestra vida.
Los fármacos sin embargo sin darnos cuenta, atrapan nuestras energías, nuestra "médico interno". La medicina nos dice que nuestro cuerpo es capaz de producir todos los medicamentos que necesitamos, si se estimula con el camino correcto: hacer deporte, reír, cultivar aficiones, dedicar espacio a comprendernos, descubrirnos, reinventarnos, solucionar conflictos y duelos. 
Los psicofármacos son los nuevos tipos de "drogas". Alteran la mente y el estado de ánimo, lo que significa que puede cambiar la forma de pensar y sentir de la persona, o lo que una persona ve.
Sin pensar en los efectos secundarios: espasmos, distorsiones faciales, inquietud, reacciones maníacas, disfunción sexual, confusión, ataques de pánico, sólo para nombrar unos pocos.
De suma importancia es la adicción que viene con él. Muchos no creen que la droga conduce a la adicción, pero la retirada de los mismos puede ser mucho más fuerte que el de drogas de la calle.
Lo grave es que estas drogas se benefician mucho de el entorno médico, están disponibles, pero esto no disminuye su peligro. Cada uno de nosotros también es diferente y por lo tanto necesita una dosis diferente y diversos fármacos. 
Cada uno de nosotros tiene dentro de sí los recursos para hacer frente a lo que es desagradable o algo dramático que está pasando en su vida. Identificar lo que falta, lo que nos hace sentir mal es siempre un principio para levantarse y restaurar el equilibrio desordenado. La Psicología de la Salud cree en la persona en busca de su propia armonía.
De acuerdo con el enfoque del "pensamiento positivo", adoptada por la Psicología de la Salud, la depresión puede ocurrir porque la motivación es deficiente, como la alegría de vivir, no siempre está relacionado con el pasado , sino que a veces consiste más en un miedo acerca del futuro. Encontrar el coraje y la positividad ayuda a tomar muchos aspectos de nosotros que hemos pasado por alto. La Psicología de la Salud tiene como objetivo apoyar a la persona en esta investigación, la restauración de la confianza en sus habilidades, el apoyo a la motivación personal para lograr los eobjetivos en su vida. 

¿Cómo encontrar el bienestar sin la droga?
La causa subyacente de mejorar el estado de ánimo de una persona no se encuentra en un solo factor o incluso unas reglas de recetas pre-esrtablecidas de la vida, sino más bien un conjunto de factores que contribuyen a nuestro bienestar. Todo el mundo en su vida debe asumir esta tarea y buscar su bienestar, la identificación de lo que lo hace más feliz, sin olvidar que todos somos muy diferentes y lo que hace feliz a una persona no hace felices a los demás. La Psicología de la Salud tiene como objetivo llevar a cabo un viaje de descubrimiento personal para identificar de inmediato las áreas de nuestras vidas a lasque no se preste la debida atención y mirarlos con los recursos para contener la tristeza y la falta de interés.
Aprender a tomar las riendas de nuestras vidas, la búsqueda de nuestras verdaderas emociones, encontrar ambientes y situaciones que nos ayudan a expresar y no sentir el apoyo de algo artificial, porque es como poner una tapa a una olla que está hirviendo y continuar a hervir sin apagar el fuego.
La búsqueda de alternativas a la droga es la actitud a mantener, hay que tener en cuenta que el mismo problema puede abordarse de varias maneras y no hay una sola. Póngase en contacto con un experto. No siempre el camino más corto es el mejor. Los medicamentos nos mantienen pasivos, ahogando nuestras emociones, pero no nos va a dar la posibilidad futura de sentir emociones positivas.

Baby Blues y Depresión Postparto: ¿cuándo es necesario hacer algo?



El embarazo, el parto y el posparto son periodos muy especiales para la mujer. En general se caracterizan por una mayor vulnerabilidad, por tanto, es muy normal que la nueva madre se sienta mal por una serie de cambios físicos, emocionales y sociales. Cuando todos estos trastornos implican un estado de sufrimiento que se traducen en problemas personales, de pareja o familiares estamos delante de una condición médica que puede ser más o menos graves. Para saber qué hacer cuando se presenta un estado de sufrimiento después del nacimiento de un bebé es necesario primero hacer un diagnóstico correcto. Es importante distinguir lo que se llama Baby Blues de la Depresión Posparto. Para ello, me pasaré a explicar las diferencias que son fundamentales para reconocerlas: síntomas, causas, inicio y duración. Esta información será útil para saber si usted necesita tomar mediad y cuáles.




BABY BLUES es un estado de malestar interno que experimenta la nueva madre.
                                                                                  

                                                                                   
                                                                                   ¿Cómo se reconoce? 
Uno de los rasgos distintivos es un estado de ánimo bajo con la la tendencia al llanto, dificultad o incapacidad de concentración, tristeza, sentimientos de fracaso y ansiedad generalizada.
¿Cuáles son las causas?
Suele ser el resultado del estrés causado por el trabajo psico-físico del parto o del puerperio (privación de sueño y trastornos hormonales), nuevas responsabilidades que se experimentan con la ansiedad, la falta de experiencia, imprevisto o conflictos en la familia.
¿Cuánto dura?
Su aparición generalmente ocurre en la 1 ª semana después del nacimiento y dura en promedio unos 10 a 15 días.





¿Qué hacer?
Aunque es muy frecuente (50-85%), no requiere ningún tipo de intervención terapéutica, ya que es un trastorno transitorio y de corta duración. Sólo tenga en cuenta la naturaleza de la enfermedad y permitase que pase.

La DEPRESIÓN POSTPARTO se presenta con una forma más grave, afecta a una madre de cada ochomadres y es una verdadera enfermedad que si no se trata puede convertirse en un trastorno crónico.

¿Cómo se reconoce? 
Síntomas como las alteraciones del sueño y del apetito, la disminución de la libido, el estado de fatiga y cambios de humor son normales en el postparto. Es por eso que usted necesita concentrarse en otros síntomas, algunos de los cuales comparte con la depresión típica, así como comúnmente se conoce, pero con algunas peculiaridades que las diferencian: inestabilidad emocional, irritabilidad, estado de ánimo constantemente negativa, excesiva preocupación o ansiedad, pérdida de la capacidad de concentrarse en el presente y disfrutar, el dolor y debilidad muscular, sentimientos de rechazo hacia al niño, sentirlo como una carga, la falta de emoción hacia él, la preocupación obsesiva para la salud del pequeño, sentimientos de incapacidad en el cuidado del bebé, sentirse una madre y esposa inútil, aversión hacia la propia pareja, falta de concentración en las cosas cotidianas que van desde la simple interacción al el cuidado del bebé.
En algunos casos, también aparece un trastorno obsesivo-compulsivo postparto que da lugar a sentimientos de resentimiento hacia el niño, puesto que se le considera la causa de sus problemas. Estas mamás tienen miedo a hacer daño al bebé y no quieren estar a solas con él por miedo a herirle (no por casualidad). Miedo a estar en la cocina con el bebé (acuchillarle), a bañarle (ahogamiento) o mantenerlo en sus brazos (dejarle caer o sofocarle). Estas madres experimentan estos pensamientos intrusivos con la terrible ansiedad y no suelen decirlo a nadie por temor a ser juzgadas "malas madres". En estos casos se habla de la depresión sonriente, para describir la apariencia normal de algunas madres deprimidas que están experimentando un fuerte estado de sufrimiento interno y a pesar de esto parecen aparentan satifacción hablando con otras personas.

Inicio y duración. 
La depresión posparto generalmente se manifiesta así alas 3 ó 4 semanas después del parto para consolidarse como un verdadero problema después del 3º mes y podría extenderse a más de un año. En algunos casos, si no se trata a tiempo puede convertirse en crónica.

Causas.
Aunque las causas se deben a un conjunto de variables, siempre suelen están implicados los factores hormonales (tiroides y de tipo sexual), factores físicos (complicaciones obstétricas, la fatiga causada por el ritmo impuesto por el niño), psicológicas (personalidad con una baja autoestima o cierto perfeccionismo, embarazo no deseado), los factores sociales (edad, la inexperiencia y la falta de apoyo, problemas familiares), los factores cognitivos (expectativas poco realistas acerca de ser madre o del bebé). También el tener un bebé irritable puede ser un factor importante.

                                                                           Consecuencias. 
La madre deprimida no tiene ni el deseo ni la energía para tener una relación afectiva con su hijo, ni con los demás. Se siente aislada e incomprendida, pero al mismo tiempo, no se siente cómoda expresando sus propios sufrimientos hablando con los demás, lo que no hace más que retroalimentar su sentido de aislamiento. Suelen pasar la mayor parte del día con preocupaciones obsesivas, sentimiento de fracaso, incompetencia y pensamientos sobre la muerte (la suya o de su hijo).
La relación con tu pareja se ve seriamente comprometida. Aunque habría que ver si los problemas de pareja son la causa o la consecuencia de una depresión post-parto. Muchos estudios han encontrado que a menudo los maridos de madres deprimidas describien la pérdida de la relación con su mujer antes del episodio depresivo. Estos hombres refieren una sensación subjetiva de que su pareja se había convertido en una persona totalmente diferente de la que conocían. Los esposos percibe esta situación como "una pesadilla" e intentan, sin éxito, ayudar a sus mujeres. También hablan del miedo a las reacciones inesperadas de sus mujeres y de un sentimiento de infravaloración, como si ellos fuesen una presencia inútil.
La depresión posparto puede tener un impacto significativo en el desarrollo cognitivo y emocional del niño. Las madres deprimidas generalmente interactuar menos con sus bebés, la comunición se ve alterada lo que hace que el bebé recibe menos estímulos y obstaculiza la creación del vínculo entre madre e hijo. Si el padre participa activamente en el cuidado del niño el impacto de la depresión materna en el bebé será menor.

¿Qué hacer? 
La depresión posparto es una enfermedad grave que requiere tratamiento urgente. Si no se trata rápidamente, la duración media puede ser de 7 meses a más de 1 año, hasta la posibilidad de convertirse en crónica.
Por tanto, es esencial aprovechar de todos los recursos sociales y profesionales que tenga a su alcance: pareja, familia, amigos, médicos, psicólogos.

Las opciones de tratamiento
La Psicoeducación siempre forma una parte importante del tratamiento. Consiste en explicar a la recién mamás y, cuando sea posible, incluso a los recién papás todas las características de la depresión posparto, por lo que la madre no se siente culpable, sino más bien en derecho de pedir ayuda y apoyo profesional a su terapeuta y personal a su cónyuge. También no se tiene que olvidar el papel fundamental que desempeña el poder recibir apoyo en las tareas domesticas y en el cuidado del niño. Por ejemplo que miembro de la familia lleve a pasear al bebé mientras la mamá descansa o se permite un momento de desahogo, si es necesario.
La depresión posparto puede quedarse en trastorno transitorio si se toman medias a tiempo, donde la recuperación total es directamente proporcional a la tempestividad de la intervención terapéutica. Es esencial trabajar junto con la mamá o la pareja, detectando las causas y posibles soluciones alternativas con la finalidad de tranquilizar a ambos cónyuges en relación al hecho de que la madre volverá pronto a ser como antes.

 La psicoterapia se ha demostrado ser el tratamiento más eficaz, así como la opción preferida por las madres que sufren de depresión posparto, especialmente para aquellas que quieren amamantar a sus bebés, ya que es una buena alternativa a la administración de psicofármacos.
La terapia interpersonalse centra en los problemas del postpato, tales como la relación con el niño, la relación de pareja, la adaptación al nuevo rol o la vuelta al trabajo. Este enfoque terapéutico ha demostrado ser útil, ya sea en modalidad individual, que de pareja o de grupo.

La terapia de grupo, en particular, presenta algunas ventajas:
  • Reduce el aislamiento de las madres
  • Información y educación de las madres
  • Permite a las madres centrar la atención en sí mismas y en sus necesidades básicas, la forma de cuidar de sí mismas, comer, dormir, etc.
  • Supone un apoyo a la terapia individual
  • Fomenta la esperanza hacia el futuro

(Artículo de Sonja Sampaolesi, psicóloga de APP Atención Psicológica y Psicoterapéutica)