jueves, 10 de mayo de 2012

¿Qué pasa cuando tenemos ansiedad?


La ansiedad es sobre todo un fenómeno emocional complejo y multidimensional. Complejo porque presupone la activación de variables simultaneas y multidimensional porque se establecen conexiones entre varias clases de respuestas individuales.
 Hay 4 tipologías de respuestas:
  • subjetivas (lo que el sujeto explica en las sesiones de psicoterapia, en los cuestionarios, etc.)
  • cognitivas (se refieren a nuestros pensamientos)
  • fisiológicas (los síntomas de los que mucho se ha hablado:taquicardia, sudoración, palpitación, hiperventilación, mareos etc.
  • comportamentales (lo que hacemos, nuestras reacciones y comportamientos).

Todas esas respuestas, si se activan conjuntamente, provocan unos cambios a nivel de nuestra esfera emocional capaces de activar una especie de estado de tensión. En estas circunstancias nos sentimos en un continuo y potencial estado de peligro. Es como si la persona que experimenta un estado de ansiedad estuviera activada por una especie de sistema de alarma  hipersensible. Este mecanismo a menudo acaba generando un círculo vicioso:
ANSIA ---> ESTIMULOS INTERNOS ---> MIEDO AL ANSIA ---> ANSIA (ANTICIPATORIA)
Una respuesta cognitiva inapropiada por lo tanto genera una respuesta comportamental que resulta inapropiada, afectando a la esfera emocional de la persona de manera importante.
Cuando el sujeto experimenta ansiedad tiene pensamientos negativos, equivocados, extraños, anómalos.
Cuando sentimos ansia tenemos la tendencia a pensar en términos catastróficos, elaboramos de manera distorsionada las informaciones, perdemos la capacidad de evaluar en modo prospectico, pensamos en términos sì-no y anticipamos peligros… incluso el peligro de sentir ansiedad.
El ansia es por lo tanto una respuesta  inapropiada basada en una valoración del grado de peligro, con una expectativa de pérdida del  propio dominio personal.

martes, 8 de mayo de 2012

La terapia breve centrada en soluciones (TBCS)


Esta terapia se centra en lo que los clientes quieren lograr a través de ella en lugar de en el problema — o los problemas — que les hizo buscar ayuda. El enfoque no se centra en el pasado, sino más bien se centra en el presente y el futuro. El psicoterapeuta hace uso de una curiosidad respetuosa para invitar al cliente a imaginar su futuro preferido y, a continuación, el terapeuta y el cliente empezarán a prestar atención a cualquier iniciativa que vaya en ese sentido, ya sea que se trate de pequeños incrementos o de grandes cambios. Para apoyar esto, se plantean preguntas acerca de la historia del cliente, sus fortalezas, recursos y las excepciones al problema.


Los terapeutas centrados en las soluciones consideran que el cambio es constante. Al ayudar a la gente a identificar las cosas que desean cambiar en sus vidas y también a prestar atención a aquellas cosas que se están dando actualmente y que desean que se sigan dando, los terapeutas ayudan a sus clientes a construir una visión concreta del futuro al que aspiran para sí mismos.

El Terapeuta Centrado en Soluciones ayuda a que el cliente pueda identificar los momentos en su vida actual en que está más cerca de dicho futuro deseado y examinar qué es diferente en tales ocasiones. Al tomar conciencia de estos pequeños logros y ayudarles a repetir las cosas que pueden lograr cuando el problema no existe o cuando no es tan grave, los terapeutas ayudan al cliente a dirigirse hacia el futuro preferido que han identificado.

El tratamiento basado en soluciones puede ser visto como una forma de tratamiento que se centra exclusivamente o principalmente en dos cosas:

1) Apoyar a las personas para que exploren su futuro preferido, y

2) Explorar cuándo, dónde, con quién y cómo, algunas partes de ese futuro al que aspiran ya se están dando.

Combatir el estrés laboral


El estrés afecta aproximadamente a un tercio de la población española y es una causa importante de enfermedades causadas por el trabajo.

Hay personas que viven con el estrés como una enfermedad crónica y devastadora, han hecho que su actividad se convierta en algo estresante y no saben cómo deshacerse de esta carga pesada, pero algunos necesitan estar bajo estrés todos los días para sentirse vivos, aunque este tipo de vida lleva a graves consecuencias, tanto físicas como psicológicas.  
Para el estresado crónico el domingo es el peor día en que la enfermedad se presenta con mayor o menor intensidad dependiendo de cómo se configure el día: las personas que han perdido - aunque sólo sea por un día - la adrenalina y el envenenamiento por la tensión normal de la jornada, son los que no saben cómo relajarse, o no sienten la alegría y el placer de relajarse.
Según los estudios realizados por la "Sociedad Española para el estudio de la ansiedad y el estrés" (SEAS) el estrés es un factor de lucha, advertencia, invitación al trabajo, esfuerzo, y en algunos casos puede ser positivo, pero el riesgo es vivir siempre sobrecargado, incapaz de descansar, parar, y esto es lo que sucede a uno de tres españoles.
El 28% de la nación vive bajo estrés y la tensión es a menudo debido a los ritmos de la vida y un trabajo muy pesado, a fuertes impactos económicos, o a factores sociales.
El año pasado el 16% de la población había consumido psicofármacos, que al cierre del ejercicio alcanzó un pico de 96,5 millones de cajas vendidas, y las estadísticas también nos dicen que sólo 2 / 3 de estos fármacos se venden con receta médica regular.
Estos medicamentos (generalmente benzodiacepinas) calman al paciente, pero no atacan la raíz del problema. La mayoría de estos pacientes no sufren una depresión grave que justifica este tipo de tratamiento, pero sólo un malestar general que se necesitaría de un uso temporal y ocasional de tales medicamentos.
Pero lo cierto es que este "arsenal farmacéutico" podría caer: el estrés no es una condena a muerte o irreversible: se pueden romper las cadenas.
Sin embargo, hay profesiones que, además del riesgo físico llevan consigo amenazas de tipo psicológico, pero que con el tiempo desgastan.


 Son las profesiones que tienen que ver con la era de los cambios económicos y socioculturales las más afectados.      Casi la mitad de los profesores de secundaria, por ejemplo, tienen la percepción de no tener el control sobre sus alumnos: algunos reciben amenazas y están viviendo con una atmósfera de violencia, incluso en las aulas.

Pero ¿cómo se puede tratar, entonces, una situación así?
Es mejor afrontar el problema o lo ignoran?
La solución depende del caso, pero el uso de la psicóloga y el aprendizaje de técnicas y formas de manejo del estrés son cada vez más utilizadas por los profesores.
En otros casos, la ambigüedad de la función que uno representa genera ansiedad y produce situaciones de estrés.  
Es esencial para que los trabajadores tener las informaciones adecuadas con respecto a las funciones a realizar y el papel que deben jugar, pero al mismo tiempo, debemos estar seguros de que será capaz de llevar a cabo los trabajos mencionados, y es aquí donde juegan un papel fundamental cursos de formación. Otro factor a considerar es el tiempo que el trabajador debe ser capaz de administrar, sin que ello implique un control preciso por parte del jefe. Por otro lado, el trabajo monótono genera la rotación de estrés. Si tenemos en cuenta que el 50% de ausentismo del lugar de trabajo y algunas enfermedades están relacionadas con el estrés, la aplicación de la "Ley de Prevención" en el lugar de trabajo no sólo permite una reducción en el ausentismo por el estrés, sino que a muchos trabajadores daría más seguridad.
Pero no todos pueden relacionarse con el estrés de la misma manera: hay una mayor propensión al estrés, por ejemplo, en las personas que son perfeccionistas, a veces perdiendo un montón de tiempo repitiendo la misma operación hasta alcanzar el nivel de precisión que quieren, y reaccionan muy mal delante de un error. En estas personas el estrés, la tensión, la fatiga, la falta de motivación, el insomnio, el dolor, la pérdida de memoria, dolores musculares ( hombros y espalda), trastornos digestivos y musculares, se convierten en su estado física habitual.
"A menudo se habla de estrés emocional cuando se refiere a las personas que están en lucha constante con su entorno", dijo el doctor Jordi Rius, cardiólogo del Centro Médico Teknon de Barcelona, "y este tipo de estrés, impotente ante tensiones relacionadas con el lugar de trabajo, dando lugar a una cadena infinita de estrés-depresión-ansiedad "
El estrés puede conducir a un trastorno de ansiedad, que a su vez fomenta el estrés, las fobias, el pánico: "se tiene la sensación de estar cerca de la muerte, o peligro inminente y fatal, y disminuye la función de umbral vital.
El estrés también desencadena emociones como tristeza, rabia, miedo, irritabilidad, y acentúa las discusiones. Es precisamente por estas razones que la psicoterapia puede ser de ayuda, para tomar en consideración tabto las causas como también las consecuencias del estres con el objetivo de encontrar un enfoque diferente, mejor, que permita alcanzarun nuevo equilibrio y producir un nuevo bienestar.

Fobia social



La fobia social se puede definir como un miedo irracional a las situaciones sociales que pudieran implicar la evaluación o el escrutinio de los demás y el temor a la crítica por un mal desempeño, lo que favorecería la aparición de síntomas de ansiedad. Es una situación que limita de manera importante y crónica el funcionamiento y desarrollo personal de quien la sufre. Se puede considerar como un trastorno que afecta por igual, tanto a mujeres como a hombres pero que debido a las exigencias sociales y culturales incapacita o afecta de gran manera a los hombres, siendo este el factor que hace que sean estos últimos los que con más frecuencia acuden a terapia. La fobia social aparece desde la edad de 5 años pero se acentúa entre los 11 y los 15 con la pubertad.






Manifestaciones clínicas
La manifestación principal de la fobia social es la aparición de estados de ansiedad ante la posibilidad de enfrentarnos a situaciones que implican el que seamos evaluados, ejemplo de esto pudiera ser, un estudiante que tiene que presentar la clase al frente del grupo y desde antes que lo lleve a cabo se mentaliza de manera negativa, imaginándose que se equivoca, que se le olvida el tema, que no va a saber que decir y se imagina haciendo el ridículo frente a sus compañeros, otros ejemplos pudieran ser: el tener que hablar en público, el dirigir una junta de trabajo, el exponer un proyecto en la empresa, ser entrevistado por medios de comunicación, el estar en una entrevista de trabajo o más específicamente, los jóvenes varones, que deseando iniciar una relación de noviazgo entran en pánico y se paralizan ante el temor de ser rechazados y terminar haciendo el ridículo ante la joven pretendida, situación que lleva a muchos jóvenes a nunca tener novia o hacerlo hasta una edad más avanzada.

Lo anterior se convierte en una programación mental de respuesta negativa que impide en la mayoría de los casos el desarrollo personal, social y profesional del joven al evadir enfrentarse a situaciones tan cotidianas como lo son, el acudir a clases, el buscar un empleo más remunerado, el hablarle a la joven que le gusta y el participar y disfrutar de actividades de grupo. Hay que mencionar que cualquier persona en condiciones de normalidad, puede o va a presentar un estado de ansiedad ante las situaciones arriba mencionadas, pero es un grado de ansiedad que más que paralizar a la persona, le lleva a enfrentar de una manera más adecuada la situación estresante y esto permite la adquisición de experiencia, capacidad y por lo tanto de una autoestima adecuada, por eso, podemos ver en aquellos que sufren de fobia social, una tendencia a la baja autoestima, sentimientos de frustración y aislamiento.


Tratamiento
Es importante que la persona, sea niño, joven o adulto que padece de fobia social reciba ayuda, ya que esta condición mental mejora en la mayoría de los casos con un buen abordaje psicoterapéutico, donde los objetivos del tratamiento son, que la persona aprenda a manejar su estrés de una manera efectiva, que la persona adquiera la capacidad de ir enfrentando las situaciones que le provocan la ansiedad y por consecuencia que aprenda a disfrutar de la interacción social de una manera sana y constructiva, de una manera flexible, libre de actitudes perfeccionistas y autocriticas.

El cerebro




LEFT BRAIN- I am the left brain
I am a scientist. A mathematician. 
I love the familiar, I categorize. I am accurate. Linear. 
Analytical. Strategic. I am practical.

RIGHT BRAIN- I am the right brain.
I am creativity, a free spirit. I am passion.
Yearning . Sensuality. I am the sound of the roaring laughter .
I am taste. The feeling of sand beneath bare feet.
I am movement.

Colitis nerviosa o Síndrome del colon irritable

Síntomas y causas:
La colitis es una mezcla de problemas orgánicos y psicológicos.
El intestino, llamado también "el segundo cerebro", es con frecuencia el lugar de las tensiones, preocupaciones, objeto simbólico para almacenar los problemas cotidianos.
La Colitis se presenta con contracciones en el colón acompañadas por inflamación local. Es un producto de trastornos nerviosos, cansancio, ansiedad, preocupaciones, dolores, ruido, gente problemática en nuestro entorno. 

Los síntomas más comunes son:

- desequilibrio nervioso
-dolor abdominal
- estrés emocional
- movimientos intestinales irregulares
- hinchazón
- estreñimiento
- diarrea ya veces terco.
Otros signos pueden ser heces secas cubiertas de moco, tal vez, defecación difícil y hemorroides, trastornos del hígado.

Estos los síntomas físicos puden afectar gravemente a la vida social de la persona y empeorar aún más su malestar psicológico. La persona con este trastorno, sabiendo que en ciertas situaciones puede llegar a sufrir un ataque de colitis, anticipa esa experiencia tan desagradable y a veces embarazosa, lo cual produce un estado ansiedad (ansiedad anticipatoria) que no hace más que crear estrés hasta el punto de "autoprovocarse" un ataque de colitis. Todo esto la persona lo interpreta como una confirmación de sus previsiones catastróficas y de ahí un círculo vicioso que, en muchos casos, acaban con una Conducta evitativa, lo cual hace que el sujeto se sienta aún peor y entre en una espiral de frustración-depresión-ansiedad-baja autoestima.

La terapia emocional



 La emoción es un cambio que lleva a la persona a la acción en un sentido determinado. A partir de esta definición se puede comprender que la emoción tiene una función importante en el comportamiento humano, ya que es el elemento que lo origina y que le da sentido. La falta de conocimiento emocional produce una carencia de sentido en las propias acciones y un comportamiento poco sujeto a las realidades individuales, lo que vacía de contenido la actuación personal y social. 

Los estados emocionales se regulan a través de un sistema cognitivo de valoración y de ajuste de estos estados, de forma que para la persona es muy importante saber evaluar sus propias emociones y ajustarlas a las situaciones en las que tienen lugar, para adecuar su comportamiento a la realidad en la que se encuentra. 


Las emociones disponen a la acción, pero también contienen un elemento más interno: nuestra forma de leer el mundo, lo cual es más duradero, menos espontáneo y por tanto está relacionado con la acción de forma menos directa y menos inmediata.  Las emociones se desarrollan y se aprenden, como muchas otras habilidades humanas, a lo largo del proceso evolutivo durante la infancia y la adolescencia, y se siguen aprendiendo y haciendo más complejas en la vida adulta. Este es un tipo de aprendizaje en el cual la personalidad de cada persona actúa como moduladora.
Las emociones tienen además un componente social muy importante, tanto porque se aprenden en la relación social, como porque las acciones a las que llevan tienen consecuencias sociales.
La educación emocional se ha revelado como una necesidad urgente en la sociedad actual, ya sea por los problemas emocionales que se detectan en niños y adultos con mucha frecuencia, ya sea por las posibilidades de crecimiento y de desarrollo que contiene el mundo de las emociones.
Las emociones en sí mismas carecen de distinciones, pero las personas sí saben diferenciarlas y otorgarles cualidades más o menos favorables. Además las emociones pueden organizarse de forma jerárquica, de manera que algunas de ellas se consideran básicas o principales y otras secundarias. Existen también emociones complejas, las cuales pueden ser el resultado de la combinación de varias emociones.
Se han hecho algunas clasificaciones científicas de las emociones basándose en diferentes criterios. Muchos de los problemas que refieren las personas son la directa consecuencia de cierta ignorancia con respecto a las emociones, es decir: tendemos a clasificar las emociones simplemente en "buenas" y "malas", donde con malas muy a menudo se esconde el concepto de peligrosas (Ej. si me dejo llevar por la rabia me volveré agresivo, o nadie me querrá). El desconocimiento sobre nuestras propias emociones los vemos cada día los psicólogos cuando, al preguntar a un paciente cómo se siente, nos contesta solo con "bien" o "mal"... que es decir todo y nada!
Puesto que ninguna emoción es buena o mala, ni mucho menos peligrosa, aquí clasificaremos las emociones siguiendo un criterio simple: AGRADABLES Y DESAGRADABLES y AMBIGUAS.

Las EMOCIONES DESAGRADABLES son: la ira, el miedo, la ansiedad, la tristeza, la vergüenza y la aversión.
Las EMOCIONES AGRADABLES son: la alegría, el humor, el amor y la felicidad.
Las EMOCIONES AMBIGUAS son: la sorpresa, la esperanza y la compasión.
Las emociones desagradables suponen en todos los casos un desgaste o sufrimiento psicológico que en algunas circunstancias pueden llevar a una psicopatología. La frecuencia de las psicopatologías en la sociedad actual suele considerarse elevada, por lo que existen muchas formas de repuesta ante este problema.

La TERAPIA EMOCIONAL es el tipo de psicoterapia dirigido a educar hacia un desarrollo emocional adecuado.
Existe una preocupación social por lo que se denomina “ser feliz”, lo cual en muchos casos no hace verdaderamente referencia a una felicidad en un sentido completo, sino más bien a otros conceptos como la diversión, el éxito social, la falta de obligaciones, etc...
Frente a este concepto del bienestar que se presenta como real, en la educación se trata de construir una idea de la felicidad que sea al mismo tiempo alcanzable y satisfactoria, que sea definida en términos subjetivos, es decir, por la propia persona que busca la felicidad.
Hay por lo tanto un aprendizaje social de la felicidad en el que las relaciones con las personas más cercanas son definitivas para que ésta se produzca. Las relaciones que se establecen en ámbitos más formales como son la escuela o el trabajo también necesitan ser aprendidas de manera que permitan a la persona sentirse feliz en ellas. Es evidente que muchas de las condiciones reales en las que se encuentran muchas personas en la sociedad no son fácilmente identificables con una situación de felicidad, pero sí es posible aprender a mantener un estado personal de satisfacción y felicidad a pesar de la existencia de ciertas situaciones que la dificultan. Se puede observar también que ante los problemas que causan infelicidad a gran parte de la sociedad cada persona puede comprometerse y contribuir a su solución, bien mediante sus elecciones profesionales o ejerciendo labores voluntarias, de manera que se dé una respuesta hacia el bienestar frente a los problemas que impiden un desarrollo satisfactorio de la vida de muchas personas.